¿Cómo pueden tecnologías como el Internet de las Cosas y Blockchain transformar la industria de frutas y verduras?

En la primera edición de “Avances en tecnologías de trazabilidad alimentaria” hablamos sobre los diferentes sensores que pueden implementarse en la cadena de suministro alimentaria; en esta segunda edición, evaluaremos las ventajas que la conexión y el análisis de los datos obtenidos pueden aportar gracias a tecnologías como el IoT o Blockchain.
El IoT consiste en una red de dispositivos conectados a internet y, por tanto, conectados entre sí, lo que permite una comunicación instantánea entre humanos y dispositivos, así como entre los propios dispositivos.
Esta tecnología permite la comunicación instantánea entre humanos y dispositivos, pero también entre dispositivos y otros tipos de equipos. Ejemplificaremos cada uno de los casos:
- Humano-dispositivo: Un sensor instalado en la raíz de una de mis plantaciones de tomate puede advertir al agricultor de que la planta no está recibiendo suficiente agua para producir frutos en condiciones óptimas. Así, este sensor puede notificar al agricultor para que al día siguiente pueda revisar el riego de esa plantación.
- Dispositivo-dispositivo: El mismo sensor instalado en la raíz puede contactar con el sistema de riego y aumentar automáticamente la cantidad de agua destinada a esa zona de la plantación.
Este segundo caso cuenta con un mayor nivel de sofisticación, pero la imaginación y la innovación del ser humano no tienen límites. ¿Se imagina un sistema totalmente integrado en el que, cuando un cliente paga por una manzana en el supermercado, se dé la orden de recolectar automáticamente otra manzana en el campo?

Este proceso será cada vez más viable debido a tres factores:
- Cada vez hay menos zonas sin acceso a internet.
- Optimización del procesamiento de datos en la nube.
- Democratización del uso de dispositivos móviles y sensores.
La cadena alimentaria comienza en la granja, y la democratización del acceso a internet en las zonas rurales es un factor crucial para obtener información sobre el estado del producto desde el principio. Permite conocer datos como el momento ideal para recoger una fruta, o si una plantación ha sido afectada por una plaga y, por tanto, no merece la pena recolectarla, ya que acabaría en la basura.
Lo más fascinante de la tecnología es que esta información recopilada no se queda como una mejora para el productor, sino que puede transmitirse a los siguientes eslabones de la cadena alimentaria. Pero la transmisión de datos entre productores, intermediarios y puntos de venta no siempre es tan ágil y transparente como debería. Y para ello, tecnologías como Blockchain pueden desempeñar un papel muy importante.
“Blockchain es una base de datos digital que contiene información (como registros de transacciones financieras) que puede ser utilizada y compartida simultáneamente dentro de una gran red descentralizada y de acceso público”

Es, por tanto, una herramienta perfecta para aumentar la transparencia, la trazabilidad y la sostenibilidad de la cadena de suministro alimentaria. Permite dar a conocer los procesos de manipulación y transporte por los que ha pasado un producto. Los casos de estudio más relevantes sobre su implementación se centran en dos aspectos:
- Reducir los casos de fraude, derivados de una transmisión incorrecta de las características de un producto.
- Eliminar errores de inventario, lo que se traduce en una reducción del desperdicio de frutas y verduras.
Pero además, otra de las características destacables en el sector es la posibilidad de crear contratos inteligentes. Esto automatizaría las transacciones financieras entre los intermediarios de la cadena alimentaria, permitiendo órdenes de pago instantáneas una vez verificado el pedido. Incluso se pueden establecer condiciones como: el pago solo se depositará en la cuenta corriente del socio logístico si la temperatura de la cámara frigorífica del camión se ha mantenido durante todo el transporte por debajo de los 10 grados centígrados (una condición que puede ser rastreada por un dispositivo conectado implementado dentro del almacenamiento en frío).
Como podemos ver, las mayores ventajas provienen de la combinación de tecnologías (Blockchain + IoT). Si segmentamos cada paso que tiene lugar en la cadena alimentaria, vemos cómo la idea de trazabilidad total que mencionábamos en el ejemplo de la manzana al principio del post, empieza a alejarse de la ciencia ficción.